Su particular ciclo reproductivo les permite conservar la especie aún en el caso de sequía relativamente prolongada, ya que en su forma de reproducción sexual, los huevos depositados por la hembra son resistentes a la sequía. De ese modo, quedan enterrados en el fango o en la superficie del terreno cuando el agua se evapora. En algunos casos el viento se encarga de dispersar esos huevos, razón por la cual al llegar las lluvias son arrastrados hacia las depresiones del terreno donde se forman charcos más estables. La descomposición de las pasturas y el material orgánico del lugar, genera el plancton necesario para su alimentación, prosperando así una colonia por cada charco o zona inundada. De estos huevos nacen prácticamente un 100% de hembras que se reproducen por Partenogénesis (1)
Siendo filtradores del agua, se alimentan de plancton, microorganismos diversos (inclusive aquellos que suelen ser parásitos de los peces) y bacterias. El agua en la cual se desarrolla una colonia de "pulgas de agua", tiene la particularidad de mantenerse cristalina, aunque en la mayoría de los casos también adquiere una coloración ambarina, y hasta marrón, producto de los coloides aportados por el material orgánico.
MÉTODO DE UTILIZACIÓN.
Para suministrarla a los peces solamente deberán ser retiradas del cultivo con una red de malla adecuada, enjuagadas en agua limpia y sin cloro y colocadas en el acuario.
Si se las colecta de ambientes naturales, deberá tomarse la precaución de verificar que el lugar no se encuentre contaminado por cualquier forma de desechos que pudieran resultar tóxicos. Mantenerlas en agua limpia durante uno o dos días permitirá que se purguen en cuyo caso el riesgo será menor.
Las "pulgas" que no sean ingeridas vivirán en el acuario indefinidamente, ayudando a la limpieza del agua por su acción filtradora.
No se trata de un alimento con alto contenido de nutrientes ya tiene un elevado porcentaje de agua y fibras y bajo contenido de proteínas. Pero resulta un alimento excelente por las demás propiedades que posee.
¿QUÉ ES EL ALIMENTO VIVO?
Es un conjunto de organismos vivos, pertenecientes al reino vegetal y animal, que nos sirven para alimentar a los habitantes de nuestro acuario, consiguiendo así una mayor similitud con el medio de origen de los inquilinos de nuestro particular ecosistema y una alimentación más surtida y natural, obteniendo de esta forma vitaminas, elementos traza, proteínas, lípidos, etc. que de otra forma faltarían definitiva y completamente en su alimentación y que no están presentes en alimentos comerciales en seco o congelados.
¿QUÉ APORTAN NUESTROS PRODUCTOS?
Además de un colorido notable y visible en pocos días así como un bienestar y una salud superior, nuestros productos están enriquecidos en proteínas, incluyendo aminoácidos esenciales, lípidos ricos en ácidos grasos insaturados (series omega3, omega6 y omega9), carbohidratos, ácidos nucleicos, vitaminas (provitamina A, vitaminas B1, B2, B6 y B12, biotina, ácido fólico, ácido nicotínico y ácido
pantoténico), además de un alto contenido en carotenoides ( y -carotenos y xantofilas), clorofilas, enzimas, aceites esenciales, aminas y minerales, etc.
Presenta los elementos requeridos en las dietas de invertebrados, como fosforo, calcio, magnesio, hierro, etc.
Nuestros alimentos vivos conservan mejor y en mayor concentración estos componentes ya que algunos métodos de secado y procesamiento de productos comerciales reducen la proporción de los compuestos anteriormente mencionados.
Esto es especialmente importante en el caso de las vitaminas que son termolábiles y su concentración disminuye considerablemente durante el proceso de secado, si se compara con el alimento en vivo.
Como ejemplo, el caso de nuestra artemia adulta que poseen un alto valor nutritivo, su exoesqueleto es muy fino y el 60 % de su peso seco consta de proteínas ricas en aminoácidos esenciales.
Contiene además significativas cantidades de vitaminas, hormonas, carotenoides, etc.